¡Qué falta de glamour!

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Para empezar debemos decir que ser elegante y ser glamorosa son dos cosas diferentes pero ambas se complementan. El glamour se describe como algo fascinante, que atrae y se puede comprar, mientras que la elegancia es: saber vestir con gusto y estilo, saber comportarse, saber estar, manejar una adecuada expresión corporal y oral, según Marta Víquez, asesora de Imagen de la empresa Imago.Falta de glamour y elegancia en su apariencia física:

1. Andar sin gota de maquillaje cuando la ocasión amerita al menos una capa ligera, o por el contrario: ojos muy cargados y labios con un color muy fuerte.

2. Que se salga su ropa interior. Es una falta de absoluto glamour que una parte de su calzón o bikini salga por encima de la pretina del pantalón, pero peor aún que sea de un color muy chillón o que tenga algún hueco.

3. Exceso de perfume. Lejos de dejar un aroma agradable lo único que hará es empachar y producir náuseas.

4. Que la ropa no esté acorde a la forma de su cuerpo, a su talla o a su edad.¡Ubíquese!

5. Andar las uñas a medio pintar.

6. Usar las uñas de los pies de un largo que sobresalga notablemente o mostrar las uñas encarnadas

7. Llevar el precio o la etiqueta pegada en los zapatos nuevos que compró.

8. Utilizar ropa con transparencia arriba y abajo. De lo sensual a lo vulgar hay solo un paso.

9. Usar demasiadas cosas de marca; lejos de mostrar glamour, parecerá una vitrina comercial.

10. Lucir accesorios muy cargados o muchos a la vez.

11. Llevar en su atuendo más de tres colores, salvo que sea un diseño muy específico.

12. Enseñar mucha piel.

13. Si le gusta la tendencia animal print, utilice máximo dos accesorios en conjunto y por nada del mundo se le ocurra combinar animales.

14. Comprar muchas cosas de imitación y llevarlas todas en conjunto.

15. Maquillarse o peirnarse en cualquier lugar público.  Pasa eso está el baño o tocador.

16. Llevar las gafas de sol siempre puestas en la cabeza.

Falta de glamour y elegancia en la oficina:

17. Mascar chicle como una vaca rumiante. Si por fuerza quiere uno, que no sea en medio de una reunión de trabajo o hágalo con discreción.

18. Comer alguna fruta con sus manos en media reunión o hacerlo en el automóvil de algún colega que amablemente le lleva al trabajo. Y peor –por no decir horror– que el caldo de la fruta escurra por su brazo.

19. Criticar o burlarse de compañeros de trabajo o clientes.

20. Subir al Facebook personal palabras vulgares o fotos en traje de baño.

21. Comer en el escritorio y dejar manchas de grasa en documentos de trabajo.

22. Vestir con grandes escotes o trajes muy ajustados.

23. Lucir uñas con grandes diseños como por ejemplo: muñecos de nieve o árboles de navidad.

24. Contestar constantemente el teléfono en media reunión.

25. Hablar mucho de sus logros personales o interrumpir constantemene a quienes están exponiendo su punto de vista.

26.Llevar bolsos, agendas, loncheras o cuadernos con imágenes, stickers o impresiones de personajes infantiles a las reuniones.

27. Atribuirse los méritos de quienes tuvieron una idea en principio.

28. Robarse como propio el crédito de un trabajo que en realidad fue hecho en equipo.

29. Almorzar en su escritorio, sobre todo si son alimentos muy olorosos."Cumplir con reglas básicas de comportamiento en la oficina es fundamental no solo para mantener relaciones cordiales con los compañeros de trabajo y líderes de la compañía, sino para un buen desempeño que redunde en beneficios para el trabajo que se realice", explica Aixa Saborío, Consultora en imagen corporativa  de  Prensa Ejecutiva.Para marcar y hacer una positiva diferencia:“Hay ciertas cosas que no se deben olvidar para no perder la combinación de glamour y elegancia, y esas son: los modales, cuidar las palabras, la buena actitud y tener un gesto que marque la diferencia con naturalidad”, puntualiza Víquez, asesora de imagen.“Uno es lo que transmite en sí, pero la persona puede desear e intentar transmitir algo más.  Hay muchas cosas que son subjetivas, pero cuando los peculiares o inapropiados gustos se convierten en motivo de comidilla o crítica, es porque la cosa no anda muy glamorosa que digamos", coinciden las especialistas.Aun cuando en la oficina no exista un código o reglamento de trabajo, un comportamiento respetuoso es esencial para no perder el glamour, agrega Saborío.Fuentes de consulta: Marta Víquez Quirós, de Imago: Imagen Personal y Corporativa. Teléfono: (506) 2290-8010 y 8707-3916. 

Aixa Saborío Saborío, de Prensa Ejecutiva. Teléfonos: (506)  8387-9864 y 2236-6178.  Y comentarios de lectoras.Sitios web: Diccionario de la Real Academia.

PUBLICADO: 30 de Diciembre, 2013 AUTOR: