Ofelia Taitelbaum

  • Conversemos

  •  

La voz de la actual Defensora de los Habitantes nunca tiembla, ni siquiera para tratar los temas más polémicos como uniones de personas del mismo sexo, educación sexual y fertilización in vitro.

El tiempo y su labor han demostrado que Ofelia tiene lo necesario para ocupar ese cargo, uno que solo puede asumir una persona sin miedo a hablar las cosas de manera directa y con mente abierta.

Foto Germán Fonseca
FOTO: Germán Fonseca ampliar

Su gestión

P: Recientemente La Nación publicó un artículo titulado “Ofelia Taitelbaum pasó de ‘bruja’ a ser el hada defensora de todos” ¿Cómo cree que cambió la forma en que el pueblo la percibía?

O: En primer lugar hay que remontarse un poco atrás, me tocó un mal momento para ser elegida en la Defensoría porque fue en medio de la campaña política y en esos períodos se deforman todas las cosas. Fue una elección holgada y yo tuve los votos más que suficientes para ser elegida; sin embargo, sucedió exactamente dos meses antes de las elecciones, yo era diputada liberacionista y eso dio pie a comentarios como que yo era la marioneta de los Arias... fue una parte muy fea que siempre ignoré, porque me conozco y sé que me voy a dedicar en alma, corazón y vida a hacer lo que me corresponde, totalmente liberada de cualquier carga política.

P: ¿Hubo un cambio de cuando usted recibió la Defensoría de los Habitantes en diciembre del 2009 a la fecha?

O: Una no tiene por qué hablar de sus antecesores ni quiero hacerlo, eso es de mal gusto, pero tampoco puedo obviar que en algunos casos habían disgustos con algunos jerarcas porque carecían de un estilo inclusivo.

P: Usted ha mencionado que en la gestión de la presidente Laura Chinchilla no ha habido ningún logro en derechos humanos, ¿aún tiene esa apreciación?

O: No es una apreciación, es una realidad. Con todo respeto lo tengo que decir.

P: ¿Tiene esperanzas de que eso cambie en los próximos dos años?

O: Estoy viendo una pequeña lucecita muy tenue en el camino, cuando escuché al ministro de la Presidencia diciendo que van a luchar porque el proyecto de uniones entre personas del mismo sexo se apruebe.

P: El debate que tuvo con el diputado Justo Orozco sobre el tema de la diversidad sexual, tuvo gran trascendencia. Dos meses después (a la fecha de la entrevista), ¿para qué sirvió ese debate?

O: Para nada, nada más para hacerlo famoso, con una mentalidad retrógrada, totalmente encerrado en sus dogmas y en sus principios plenamente religiosos.

Por lo menos el tema se puso en la mesa, era algo de lo que nadie quería hablar”.

P: ¿Por qué se identifica tanto con la lucha de las personas con diferentes inclinaciones sexuales?

O: Porque no puedo creer que una persona porque tenga distinta inclinación sexual, sea diferente a usted o a mí.

P: Según decreto ejecutivo los habitantes tenemos derecho de tener toda la información y la educación que nos apoyen en nuestras decisiones en salud sexual y reproductiva desde niños; no obstante, las Guías de Educación Sexual que propone el Ministerio de Educación Pública (MEP) tiene sus detractores ¿Cómo piensa lidiar con este tema?

O: Es un mandato que tiene el país y el Gobierno no ha cumplido. Estamos faltando a nuestro deber como país de educar en la salud sexual y reproductiva.

P: ¿Qué solución ve, si existe tanta imposición?

O: Esto debe ser un programa obligatorio en los colegios, no es opcional como dijo la Sala Constitucional para hacer un arroz con mango y quedar bien con todos. Opcional es recibir clases de religión católica si usted tiene otras creencias, pero sexualidad solo hay una.

P: Ahora que el país ha estado debatiendo estos temas, pronto nos tocará hablar del derecho de las mujeres a decidir sobre aborto ¿Cuál es su posición sobre este tema?

O: Es mucho más complicado. Creo en el aborto terapéutico, cuando hay violaciones, cuando la vida de la madre y el hijo está en peligro; sin embargo, es un tema complicadísimo. Es un asunto que hay que madurarlo un poco más.

P: ¿Alguna vez ha tenido miedo por defender posturas en temas tan polémicos?

O: No, miedo ninguno. No puedo tener miedo, porque sino no debería estar acá.

Etiquetas