Lorena Velázquez

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Una cucharada de picardía, dos tazas de personalidad, 200 gramos de dinamismo, medio litro de pasión... o mejor el litro entero. Si Lorena Velázquez fuera una receta, estos serían sus ingredientes.

La reconocida chef de Sabores es enérgica, desde niña lo ha sido. Junto a sus padres se mudó por diversas ciudades, seis países. Aprendió a despedirse, a presentarse y a defenderse. Su personalidad está muy marcada por esa infancia un poco nómada.

La  afamada chef de la revista Sabores que logra que los olores, sabores y colores de la cocina traspasen la pantalla de la televisión.
FOTO: Germán Fonseca ampliar

Su vitalidad salpica de sabores nuestras casas cada vez que presenta una receta por televisión, nos antoja y nos inspira a mezclar ingredientes, freír, dorar y poner todo el empeño para satisfacer el paladar. Al igual que muchas mujeres, Lorena ama cocinar para otros, es su manera de demostrar aprecio. Al fin y al cabo, como ella misma dice “comer es un asunto social”.

Detrás de ese talento de la cocina hay una mujer fuerte, amante del tenis, loca por sus dos hijos y que le ha dado una segunda oportunidad al amor. Conozcamos entonces más de Lorena, la mujer y la chef.

 Lorena, la mujer

P: ¿Qué cosas no pueden faltar en su casa?

L: Comida (ríe). En realidad, tengo una vida sencilla y una alimentación muy básica, por ejemplo pechuga de pollo a la plancha o ensalada. Aunque no lo crea yo cocino muy poco dentro de mi casa, lo hago más para eventos y para atender mi catering service.

 P: De niña, su papá trabaja en una transnacional y eso la obligó a mudarse muchas veces a diferentes países, ¿qué fue lo bueno de esta parte de su infancia?

L: Eso le abre a una muchas puertas, se conocen bastantes personas y variedad de culturas. Fue una experiencia muy linda que me ayudó a desarrollar mi personalidad y mi forma de ser, por esa mezcla de experiencias. Cuando una es niña tiene que sobrevivir y amoldarse.

 P: ¿Y qué fue lo malo?

L: Que me apegaba mucho a mis amigas y al lugar donde estaba viviendo, y de un momento a otro nos íbamos y cambiaba de casa, de escuela, de amigas, de ambiente. Eso me hizo sufrir mucho.

 P: ¿En qué países y ciudades vivió?

L: Nací en El Salvador, luego pasé por Colombia, México, Miami, Houston, Argentina, Costa Rica y luego me fui a París a estudiar cocina.

 P: Dice que tanto cambio formó su personalidad, ¿cómo la define?

L: Soy muy sociable, entregada, sensible, de carácter fuerte, muy definida, competitiva, tengo muy claras mis metas y lo que quiero.

 P: Tiene una agenda muy ajetreada, ¿qué hace para despejarse y relajarse?

L: Me encanta viajar, ese es mi despeje mental. Además, el ejercicio es mi espacio para desligarme de la parte laboral. El tenis me apasiona y me concentro en ese deporte, suelto adrenalina y me libero del teje y maneje del día a día.

 P: Aparte de la cocina, sus hijos y el tenis, ¿qué otras pasiones tiene?

L: Me gusta organizar salidas con mis amistades, me fascina viajar, tomar cursos de cocina. Todo lo disfruto. La cocina me gusta para ocasiones especiales, cocinarle a mis amigos e invitar gente a la casa.

 P: ¿Cómo es su relación con sus dos hijos, Felipe y Sebastián?

L: Muy bien, siento que a veces una se enreda mucho y me gustaría tener más horas en el día para dedicarles más tiempo. Nos llevamos muy bien, son niños sumamente cariñosos, es algo que les he inculcado desde pequeños, soy muy de dar abrazos, besos y decirles que los amo.

 P: Cuéntenos de su novio, ¿cómo se lleva con sus hijos?

L: Es una relación lindísima, aún no tenemos el año de estar juntos. Somos dos personas muy complementarias, nos gusta hacer lo mismo, comer lo mismo, hacer las mismas actividades. Lo que me encanta de él es que lo admiro y lo respeto, es una persona que me ha enseñado mucho, como valores, principios, a conllevar situaciones difíciles de una manera tranquila. Tenemos una comunicación increíble. Con mis hijos se lleva muy bien. Se tienen mucho respeto.

 P: ¿Qué cualidades tiene él para que usted se volviera a enamorar?

L: Todo. Desde el primer día hubo una compenetración. Nos conocemos desde hace muchos años, pero nos dejamos de ver mucho tiempo y ahora estamos en un nivel de madurez donde nos complementamos el uno con otro.

Considero que eso es muy importante en una relación de pareja, encontrar la persona que saca lo mejor de una. Él me deja ser yo, y yo lo dejo ser él. Para mí eso es vital.

 P: ¿Cuál papel juega su familia en su vida?

L: Todos pasamos muy enredados, pero siempre hemos tenido una familia muy unida, me refiero a mis papás, mis hermanas, mis tías. Solo que una a veces se enreda mucho y a pesar de que vivimos a la par, no siempre los veo.

 P: Alguna travesura que hizo de niña y que no olvida.

L: No se me va a olvidar nunca. Un día, muy chiquitita, estaba con mi tía, ella como gran gracia me hizo un flan de caramelo y cuando lo estaba preparando me dijo “no metás el dedo en el caramelo que está muy caliente”. Fue lo primero que hice. Nunca se me va a olvidar, me quemé y me quedó el dedo marcado de por vida.

 P: ¿Cuál ha sido el momento más duro de su vida?

L: Mi divorcio. Siempre tuve esa burbuja de la familia ideal, la pareja, los hijos. Separarse nunca es fácil, pero una tiene que salir adelante.

 P: ¿Cómo lo enfrentó o cómo lo superó?

L: Por mis dos criaturas.

 P: Muchas personas tienen la idea de una familia ideal, sin embargo siguen aumentando el número de divorcios.

L: Siento que en la sociedad los valores y los principios ya no están tan definidos como hace muchos años. Me parece que se han ido perdiendo valores, principios, el respeto. Los jóvenes vienen con otra mentalidad y muchos padres descuidan la educación moral de sus hijos para que el desarrollo sea óptimo.

 Lorena, la chef

P: ¿Cómo descubrió su pasión por la cocina?

L: Mi mamá hizo muchos cursos de cocina y a mí me gustaba, solo que no le daba mucha importancia. Yo trabajaba en publicidad y mercadeo, y de un momento a otro me emocioné, me empecé a meter más en la cocina a hacer recetas y ver en televisión programas de gastronomía.

Pronto decidí que me quería dedicar a eso y fui a estudiar a la escuela de cocina Le Cordon Blue, en París. Fue una experiencia extraordinaria desde el ámbito culinario, cultural y personal, pues era la primera vez que vivía sola.

 P: ¿Por qué hay tanto desarrollo gastronómico en Francia?

L: Es un asunto cultural de Europa en general. Cada país tiene lo suyo, además, como que todo se desarrolla alrededor de la mesa: la familia y la mesa. Comer es un asunto social.

 P: ¿Costa Rica tiene una cultura gastronómica?

L: Nuestro país ha ido evolucionando. Antes la gente no era tan exigente, ahora han ido conociendo y tenemos una apertura más amplia y más acceso a la cultura culinaria del mundo. Además, en nuestro país hay muchas personas con raíces diferentes que vienen a darnos más variedad.

 P: Hay un auge en el interés por aprender a cocinar y por preparar platillos elaborados y bonitos. Está más ligado a un estilo de vida sofisticado, ¿qué opina sobre este boom?

L: Me encanta, yo siempre he tratado de fomentar el interés en la gente joven porque es una carrera muy bonita y muy sana. Lo importante es tener pasión por la cocina o por cualquier cosa que una quiera hacer. Si una tiene pasión, nada tiene por qué salir mal.

 P: ¿Cómo mezcla lo de ser chef y publicista?

L: No he vuelto a ejercer la profesión de publicista. Lo que hago mucho es promover mi catering service y la escuelita de cocina.

 P: Cuéntenos más sobre esta escuela.

L: Es chiquita, es un atelier (taller) pequeño donde la gente aprende a hacer recetas ricas, poco complicadas y pasar un rato ameno. Es principalmente para distraerse y disfrutar, no formo chef profesionales.

 P: ¿Tiene alguna participación en el nuevo Centro Gastronómico Sabores?

L: Sí, pronto estaré dando cursos ahí.

 P: ¿Qué es lo que más le gusta de aparecer en tele?

L: Lo que más me gusta es cuando la gente me detiene y me hace comentarios muy positivos acerca de la labor que he hecho en la televisión a través de la cocina. Nunca he tenido interés en figurar, sino lo que me gusta es dar un aprendizaje de algo que a mí me encanta y poder transmitir esa pasión.

 P: ¿Es difícil ser una figura pública?

L: Yo nunca he tenido problemas, creo mucho en el respeto y la individualidad de cada quien y el público ha sido muy respetuoso conmigo, incluso en momentos difíciles como mi divorcio.

 P: ¿Cuáles son tres cualidades que hay que tener para cocinar?

L: Pasión, buena mano y que disfrute mucho comer.

 P: ¿Qué opina de la dieta de los ticos?

L: Me encanta, ¡qué rico, arroz, frijoles, gallo pinto y carne mechada! Soy feliz comiendo arroz y frijoles todos los días.

 P: Viene llegando de un curso de cocina cantonesa en Hong Kong, ¿cómo fue la experiencia?

L: Divina, increíble, es una cultura muy diversa. Me enseñaron a hacer el pato rostizado, los que se guindan de las paredes. Es algo nunca visto. Pronto daré a conocer algunas recetas que a la gente le va a encantar.

Atelier de Lorena

Dónde: Centro Comercial Trejos Montealegre, Escazú

Teléfono: 2588-0993

Correo electrónico: cocina_gourmet1@hotmail.com,

chef_lore@yahoo.com

Lorena en la cocina

  • Su comida favorita: Cocina oriental

  • El ingrediente que más usa: Ajo

  • La comida que no le gusta: Vísceras

  • La receta que le queda más rica: Pollo en salsa de ciruelas al Oporto

  • ¿Qué prefiere cocinar, platillos dulces o salados?: Dulce

Más de cerca

  • Edad: 39 años

  • Cumpleaños: 7 de julio

  • Signo zodiacal: Cáncer

  • Profesión: Chef y publicista

  • Lugar de estudio: Le Cordon Bleu

  • Idiomas: Francés, español e inglés

  • Estado civil: Divorciada

  • Hijos: Dos, Felipe de 5 años y Sebastián de 8

Por Mónica Morales / Fotos Germán Fonseca / Producción Carolina Montero y Mónica Morales / Maquillaje Gerardo Barrantes / Peinado Aissa Garro

Referencias: Adolfo Domínguez (Tel.: 2588-2957) • Amanda Moda (Tel.: 2201-6325) • CH Carolina Herrera (Tel.: 2201-5013) • Max Mara (Tel.: 2588-2957) • Francesca Romana Diana (Tel.: 8718-2729)

PUBLICADO: 26 de Diciembre, 2013 AUTOR:

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