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La medida de Dios y la de los hombres

Una monja de la orden de María Auxiliadora fue acusada de abusar sexualmente de dos niñas a su cargo en un albergue para personas menores de edad en condición de abandono. Cabe señalar que los casos de mujeres abusadoras sexuales es muy excepcional en nuestras sociedades, contrario a los hombres. Y todo ello se debe a la forma en que somos socializados ambos sexos, con respecto a nuestros roles de género y la permisividad de nuestra sexualidad. Rápidamente la monja fue separada de la congregación y sometida a un proceso judicial, así como al de un tribunal católico que hace una investigación contra ella.Lo extraño e indignante aquí es lo expedito del proceso contra la monja, en clara discriminación y desventaja contra las miles de miles de denuncias que a lo largo del mundo, en países de mayoría católica, ha habido contra cientos de sacerdotes, aspirantes a sacerdotes y misioneros, tanto contra personas menores de edad como contra mujeres católicas y monjas. Y la inmensa mayoría ha quedado vilmente impune.Encubiertos, protegidos, alcahueteados, aceptados por las autoridades católicas, los sacerdotes y misioneros abusadores sexuales de menores de edad y mujeres se cuentan por cientos en todo el mundo y casi ninguno ha sufrido separación e investigación por parte de las autoridades católicas. ¡Ah, pero la monja es medida con otra vara, la de los hombres, porque la de Dios es larga, larga, para la de sus congéneres varones!Recordemos, entre muchos, al famoso Marcial Maciel, sacerdote mexicano fundador de la llamada congregación Los Legionarios de Cristo, quien fue acusado de abusar de cientos de niños varones a lo largo de 40 años y… no pasó nada; se dice que, por el contrario, que fue muy protegido y alcahuetado por el papa Juan Pablo II.Los abusos sexuales dentro de las congregaciones religiosas femeninas comenzaron a denunciarse en los años 90. El 18 de febrero de 1995 la religiosa Maura O'Donohue, coordinadora del programa sobre el sida de Caritas Internacional y del Cafod (Fondo Católico de Ayuda al Desarrollo), presentó un informe sobrecogedor al presidente de los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica, el cardenal español Eduardo Martínez Somalo. El cardenal, sorprendido por las dimensiones del problema, encargó investigar la situación a un grupo de trabajo presidido por  la misma Maura O' Donohue.La nueva investigación evidenció un panorama aún más inquietante. La lista de abusos era variada y descarnada, y el informe incluyó casos de novicias violadas por los sacerdotes y habla de médicos de hospitales católicos que se veían asediados por sacerdotes que les llevaban “a monjas y otras jóvenes para abortar”. O'Donohue citó un caso extremo, “el de un sacerdote que obliga a abortar a una monja, ella muere y él oficia la misa de difuntos por la joven fallecida”.Y lo peor es que no se hizo nada o casi nada ante semejantes denuncias, muy contrario a lo que ocurre ahora con esta monja de María Auxiliadora. Y no es que quiero excusarla o justificarla; el abuso sexual, de cualquier tipo y peor a personas menores de edad, es abominable, pero es lo expedito del proceder de las autoridades católicas contra la monja lo que me hace recordar la larga lista de abusos por parte de sacerdotes que han quedado impunes y que han sido “resueltos”, pagando a las víctimas como  compensación a los años de trauma y sufrimiento. Si no, que lo diga la iglesia católica estadounidense donde se han pagado millones de dólares para impedir el descomunal escándalo que esto provocaría.Como vemos, la vara de Dios y la de los hombres (como sexo), sigue siendo muy injusta.

PUBLICADO: 30 de Diciembre, 2013 AUTOR:

Vuelta de hoja

Por Thais Aguilar

Para explicar cómo funciona y para qué sirve la perspectiva de género en la vida cotidiana... Es muuucho más que hablar de “los” y “las”, les aseguro que se sorprenderán al darle vuelta a la hoja y aprender a mirar con otros ojos...